Estas parrillas son mal vistas por el asador pero son realmente para tener en cuenta.
Cocinan igual que una parrilla tradicional con carbón. Si cocina con quebracho seguramente notará la diferencia, porque el quebracho le da un sabor especial a la carne, pero desafío al que pueda reconocer carne cocida con una parrilla a gas a una con carbón.
La diferencia es tan sutil que solo un paladar entrenado podría hacerlo. La cocción es tan similar porque las parrillas vienen con un doble herraje enlozado que cocina exactamente de la misma manera que la tradicional. Este doble herraje esta desfasado y separado uno del otro, dejando pasar el calor entre si y haciendo que la cocción sea perfecta.
Al no caer la grasa sobre el fuego ni tampoco tener que prender el carbón, esta parrilla no genera humo, solo olor a carne asada. Son especiales para colocar en la terraza de un departamento donde los vecinos en lugar de quejarse se acercarán a pedir una porción de la parrillada. |